Prensa Atlético Venezuela.- Muchísima rabia y enorme frustración se
respiraba en el camerino atlético del Estadio Olímpico la noche de ayer domingo.
Una polémica decisión arbitral con el tiempo agregado ya cumplido, terminó por
ser decisiva para que Atlético Venezuela no pudiera rescatar un trabajado punto
ante el linajudo Caracas, que incluso pudo haber sido victoria si el palo
horizontal del arco defendido por Alain Baroja no se hubiera atravesado en la
trayectoria del remate de Yeferson Velasco.
Se ganó el duelo táctico
José
Hernández dispuso de un once en el que privilegiaba la organización defensiva.
Francisco Parra se estrenaba como carrilero derecho para dejar su habitual
posición en el otro costado al valenciano Jhoel Salazar, quien a la postre se
erigiría como una de las figuras del Atlético: punzante en ataque y solvente en
la marca ante un indócil Francisco Carabalí. Sin embargo, la ausencia de Héctor
“Tico” Pérez por lesión se notó en la zona creativa, recurriendo a balones
largos que nutrieron a los delanteros Leonardo Carboni y Anthony Uribe.
Fue
precisamente el contra ataque atlético la estrategia que dominó al Caracas en el
primer tiempo: un remate cruzado de Uribe, uno elevado de Carboni y un mano a
mano de Salazar con Baroja, fueron las ocasiones más claras de ese capítulo,
donde Daniel Valdés comenzaría a tallar su estatuilla del más valioso al
despejar un balón envenenado de Miguel Mea Vitali, único remate del local entre
los tres palos.
El protagonista quiso ser otro
En
el segundo tiempo, polémica arbitral. Un desplazamiento fuera del área atlética
de Diego Valdés a Dany Cure fue señalado como penal por el juez principal.
Primer hierro claro de la tarde – noche de un árbitro que mostró hasta diez
tarjetas amarillas, pero que fue resuelto por Daniel Valdés tras desviar el
remate desde los doce pasos ejecutado por Roberto Tucker. Justicia divina,
dicen.
Estimulado por la inspiración de su arquero, Atlético seguía intentando a punta
de velocidad sorprender a la contra al Caracas, pero faltó siempre el puntillazo
final. Cuando ya el tiempo expiraba, incluso con el añadido, el principal
bolivarense señaló una falta por juego peligroso contra el cuadro nacional, que
terminó cobrando Rómulo Otero de manera directa cuando el reglamento indica que
debía hacerse de forma indirecta. “Fue una jugada confusa; creo que el juego
peligroso se sentencia con falta de dos toques”, admitió el propio
guardavallas atlético quien esperaba que el colegiado anulara el gol, más no lo
hizo. El tanto sirvió para que el árbitro terminara por decretar el final del
encuentro.
“Es frustrante perder en la última jugada, en el último minuto”, lamentó
Valdés. Y es que el Atlético había labrado un punto estratégicamente bien
diseñado como para perderlo de esa manera tan dura. “Lastimosamente ya lo
perdimos, ya no se puede hacer nada”, dijo.
Más
allá de la derrota, el duelo dejó cosas positivas en los dirigidos por José
Hernández: “Rescato la actitud que tuvo el grupo hoy. Luchamos hasta lo
último, hicimos un gran partido ante un buen rival”, consideró Valdés quien
se mostraba impotente por la derrota pero a la vez optimista por la cara
mostrada: “Nos vamos tristes, con rabia; pero sabemos que esa rabia nos va a
servir para sacar adelante esos partidos que quedan”, concluyó.
Atlético tendrá hoy un merecido descanso luego de tan intensa batalla y se
reincorporará a los trabajos mañana martes a las 07:00 horas en el Centro de
Entrenamiento, para de una vez preparar el duelo ante Aragua del próximo
domingo.







